Ya no pareciera tratarse de una mala tarde cualquiera, de una eventual consecución de distracciones y/o desaciertos por parte del equipo, o de una precisa y destacada actuación del rival de turno. Éste Godoy Cruz ya no evidencia sólo síntomas aislados, más bien padece de alguna enfermedad ya instalada. Por mas que muchos todavía intentemos diagnosticar el cuadro de éste paciente, la verdad es que más allá de encontrar el nombre del mal que lo aqueja, el problema pareciera ser saber cómo tratarlo. Los especialistas en el tema, sus jugadores y el técnico, parecen haber sido superados por la realidad misma del caso. De todos modos, y pesar de que cómo en la medicina y en el fútbol los tiempos apremian, está más que claro que sólo en lo primero se trata de la vida o
Ya no pareciera tratarse de una mala tarde cualquiera, de una eventual consecución de distracciones y/o desaciertos por parte del equipo, o de una precisa y destacada actuación del rival de turno. Éste Godoy Cruz ya no evidencia sólo síntomas aislados, más bien padece de alguna enfermedad ya instalada. Por mas que muchos todavía intentemos diagnosticar el cuadro de éste paciente, la verdad es que más allá de encontrar el nombre del mal que lo aqueja, el problema pareciera ser saber cómo tratarlo. Los especialistas en el tema, sus jugadores y el técnico, parecen haber sido superados por la realidad misma del caso. De todos modos, y pesar de que cómo en la medicina y en el fútbol los tiempos apremian, está más que claro que sólo en lo primero se trata de la vida o 2 Responses to "Pronóstico Reservado, por Renzo Vacirca"
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cada vez mejorrrrrrr
definitivamente,tenemos una frustración con el periodismo deportivo
besos!
los quiero chicos!!
quién sos?