Histórico

Godoy Cruz Antonio Tomba marcó ayer otro hito en su rica historia futbolística, al golear a Boca Juniors por 4 a 1. El Expreso ganó con autoridad y superó ampliamente al equipo de Riquelme y compañía. Jairo, con un hattrick, fue la gran figura de un equipo que casi no tuvo errores.
El Bodeguero comenzó a forjar esta victoria en los últimos días previos al partido. Porque Oldrá, obligado a cambiar algunas piezas por lesiones y sanciones, eligió dejar de lado algunos de sus caprichos futbolísticos (la línea de 3 defensores, el doble enganche, o el jugar con un sólo punta) y dispuso un esquema táctico mucho más clásico y ofensivo. Así planteó el partido del modo más inteligente: le jugó de igual a igual a Boca. Y eso que tanto costaba, eso que tanto se pedía, se materializó justo ante el equipo argentino más poderoso de los últimos años.
El primer indicio del cambio de este equipo se vio a los 40 segundos, cuando tras un desborde de Figueroa Borghello no pudo conectar. Durante la primera etapa Godoy Cruz manejó el balón y tuvo algunas situaciones claras. Con Encina y Figueroa inspirados, Castillo como siempre criterioso y Olmedo dueño del mediocampo, el Tomba se hacía dueño del partido. Borghello acompañaba con movilidad y Rojas, que había tenido un bajón en su rendimiento, volvía a ser ese carrilero rápido y desequilibrante que conocimos hace unos meses. Sin embargo fue Boca quien encontró la ventaja en una jugada individual de Gracián, a los 36min del PT.
Y hasta en ese momento el Expreso hizo bien las cosas, porque lejos de amilanarse o sufrir el golpe anímico de estar en desventaja, salió con decisión a buscar el empate. Empate que llegó 3 minutos más tarde, cuando en un excelente movimiento colectivo Castillo cabeceó al segundo palo un exquisito centro de Rojas. El primer tiempo se fue con el equipo mendocino dejando mejor imagen que su rival a pesar del empate en el tanteador.
En la segunda etapa nada cambió, porque Godoy Cruz siguió con el ímpetu con el que había terminado la primera fracción, y porque Boca no tuvo reacción alguna. Riquelme, anulado por Olmedo, no existió. Así fue como a los 3min del ST, luego de la salida de un córner, Figueroa metió un buen pase al segundo palo para que Franco la bajara y Sigali la empujara. 2 a 1, y justicia en el marcador. El concierto siguió, porque más que nunca Encina y Figueroa volvían locos a la defensa xeneize, Rojas se cansaba de desbordar, y Castillo generaba peligro cada vez que la tocaba. Olmedo era preciso e impasable, y la defensa inexpugnable. Entonces nadie se sorprendió cuando el Tigre, después de varios toques, recibió del Sapito y puso el 3 a 1.
Después del tercero y con la sensación de que el partido estaba liquidado, el Expreso dio un signo más de audacia y se defendió con la pelota. El equipo siguió siendo compacto y no se retrasó en ningún momento, entendiendo que la mejor manera evitar que el rival convierta es alejarlo del área propia.
Ya era baile cuando Jairo recibió de Caruso y definió fuerte abajo para ponerle cifras de goleada al match.
Cuando la fiesta del pueblo tombino estaba desatada y Beligoy pitó el final del partido, todos los presentes supimos que el de ayer había sido otro capítulo que la historia albergaría para siempre. Capítulo que será recordado eternamente por aquellos que ayer derramamos lágrimas de alegría, como asi también por aquellos mendocinos que anoche fueron a alentar a un equipo lejano, que no les pertenece, y se vieron rendidos ante el club más grande de esta provincia.